Agricultura Familiar -

AGRICULTURA FAMILIAR: UNA HISTORIA DE DESARROLLO Y RESILIENCIA EN SAN JOSÉ

Ramona Liliana Gómez, conocida afectuosamente como Lili desde su niñez, es una mujer que emana fuerza y resiliencia. A sus 38 años, ha construido su hogar en el encantador barrio 9 de Julio en San José, donde la cercanía con su madre no solo es una cuestión de vecindad, sino un lazo de confianza y complicidad que enriquece su vida diaria.

Desde las primeras horas del día, el hogar de Lili cobra vida. Mientras su esposo, Pablo, se adentra en el mundo de la carpintería, ella demuestra su habilidad como ama de casa y su pasión por la costura y el diseño. Aunque su jornada está marcada por las labores domésticas, su espíritu emprendedor la impulsa a explorar nuevos horizontes.

La historia laboral de Lili es un viaje de adaptabilidad y esfuerzo. Desde sus primeros trabajos, como preparar leche en una escuela o cuidar baños en la terminal, hasta sus días como feriante ofreciendo delicias caseras, como la tradicional chipa de almidón y dulces artesanales, ha enfrentado cada desafío con determinación y creatividad. A pesar de enfrentar problemas de salud que la llevaron a descuidar su huerta y gallinero, nunca renunció a su deseo de aprender y progresar.

Su participación en un curso de huerta familiar y agricultura, auspiciado por la municipalidad, marcó un punto de inflexión en su vida. Allí, encontró un grupo de mujeres con quienes compartió experiencias, risas y sueños. Juntas, asistieron a eventos como la expoyerba y el encuentro de mujeres rurales, donde adquirieron conocimientos y se inspiraron mutuamente.

El descubrimiento del Programa Rosita, una oportunidad para completar sus estudios secundarios, despertó en Lili una nueva llama de esperanza y determinación. Con el apoyo de sus profesoras y compañeros, superó los obstáculos académicos y obtuvo su tan anhelado título. Este logro no solo le proporcionó un certificado, sino también un renovado sentido de logro y autoestima.

En su búsqueda de autorrealización, Lili encuentra consuelo y compañerismo en un grupo de WhatsApp formado por otras mujeres rurales. Allí, comparten experiencias, consejos y, sobre todo, un profundo sentido de solidaridad y apoyo mutuo.

Fuente: Ministerio de Agricultura Familiar