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8 octubre, 2026
Ubicado próximo a la localidad de San Antonio, en la provincia de Misiones, el Campo Anexo Manuel Belgrano (CAMB) es administrado desde la década del noventa por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Actualmente posee 2.136 hectáreas y cumple un valioso rol para la investigación y desarrollo del sector forestal como así también para el manejo y resguardo del bosque nativo.
Ingeniero Forestal y con un Ph.D en Plant Science de la Universidad de Lincoln en Nueva Zelanda, Pablo Peri se desempeña como coordinador del Programa Nacional Forestal del INTA. Desde una perspectiva nacional, Peri brinda una visión sobre el aporte de las tareas de investigación desarrollada en los campos experimentales como el de San Antonio en la provincia de Misiones. En este sentido, Peri destaca que “se viene realizando una significativa contribución en la introducción y mejoramiento genético de especies subtropicales de pino, eucaliptos y salicáceas, las cuales constituyen la base del desarrollo de la industria forestal”.
Actualmente, los huertos semilleros y bancos clonales del INTA en San Antonio constituyen la principal fuente de material de propagación mejorada (tanto en semillas o clones) para forestadores independientes o nuevos inversores que no cuentan con sus propios programas de mejoramiento. De esta manera, el proyecto de mejoramiento genético del INTA en materia forestal busca potenciar atributos de crecimiento, adaptabilidad y sanidad pero enfatizando además en aquellos aspectos relacionados a la calidad de la madera u otras industrias como la resina.
El coordinador del Programa Nacional Forestal remarca que el Campo San Antonio cumple un importante rol en términos de avizorar “escenarios de cambio climático que pueden afectar al sector agropecuario y forestal, lo cual determina que el sector I+D desarrolle por ejemplo genética forestal resistente al estrés térmico e hídrico (tanto en lo que refiere a déficit o exceso de agua) y que pueda estudiar el potencial impacto sobre plagas, por ejemplo”. La continuidad de estas investigaciones permite determinar escenarios de adaptación y mitigación al cambio climático para la producción forestal nacional.
“Tanto desde la trayectoria del Programa Nacional Forestal como desde el sector privado han reconocido a la silvicultura como un aporte sustancial al avance tecnológico vinculado con la producción primaria en lo que respecta a la existencia de material genéticamente mejorado, al manejo forestal sostenible, a la resiliencia al cambio climático y también a la disponibilidad de paquetes tecnológicos tendientes a aumentar la productividad y la calidad de la madera”, sostuvo Peri en relación a las tareas desarrolladas por INTA en el Campo Anexo Manuel Belgrano en San Antonio.
Fuente: Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria