Agro y Producción -

FAMILIAS PRODUCTORAS DE 19 MUNICIPIOS INCORPORARON TECNOLOGÍA PARA CULTIVAR TOMATE A TRAVÉS DE UN PROGRAMA DEL AGRO Y LA PRODUCCIÓN 

La diversificación productiva comienza a dar sus primeros resultados en las chacras misioneras. Familias productoras tabacaleras que meses atrás incorporaron el cultivo de tomate bajo invernadero ya cosechan y comercializan sus primeros frutos, sumando una nueva actividad a sus labores habituales y generando oportunidades para ampliar sus ingresos.

A través del Programa de Incorporación de Tecnologías Frutihortícolas para la Diversificación Productiva de Zonas Tabacaleras, el Ministerio del Agro y la Producción acompaña a 55 familias de 19 municipios mediante la incorporación de infraestructura, sistemas de riego, insumos y asistencia técnica para la producción de tomate bajo invernaderos. La propuesta apunta a fortalecer las unidades productivas y diversificar las fuentes de ingresos, complementando la actividad tabacalera con nuevas alternativas agrícolas.

La experiencia de Carina Núñez, productora de Salto Encantado, refleja el impacto de esta iniciativa. Sin conocimientos previos sobre el cultivo de tomate, hoy cosecha y comercializa su propia producción, a partir de los aprendizajes y el acompañamiento recibidos durante el proceso.

“Yo no sabía nada de tomates ni de plantaciones de ninguna clase, porque toda la vida trabajé en otros rubros que nada tenían que ver con la tierra. El proyecto me dio esperanza. Hoy tengo mi propio negocio. Somos dos y nos ayudamos mutuamente: él trabaja con el tabaco y nos ayudamos entre los dos. Empezamos con una plantita chiquitita, me enseñaron un montón de cosas y hoy ya estoy cosechando y vendiendo mis propios tomates”, contó Carina. La productora también destacó la importancia de generar oportunidades para que más mujeres puedan incorporarse a nuevas actividades productivas, desarrollar sus propios emprendimientos y contar con ingresos propios, fortaleciendo así su autonomía económica.

El programa incorporó plantines injertados, una tecnología que mejora la respuesta de las plantas frente a enfermedades del suelo, como la marchitez bacteriana, y favorece su potencial de rendimiento. Según las estimaciones técnicas, la producción podría alcanzar los 200 cajones de 15 kilogramos, con un valor de referencia de $30.000 por cajón. De concretarse estos rendimientos y valores de venta, los ingresos brutos podrían rondar los $6 millones entre septiembre y enero por familia productora, dependiendo de la producción obtenida y de los precios efectivos de comercialización.

El acompañamiento técnico comprende visitas a las chacras, seguimiento de los cultivos y capacitaciones orientadas a mejorar las prácticas productivas. En este marco, se realizaron 18 capacitaciones para el armado de invernaderos y jornadas técnicas en el Centro de Producción y Validación de Tecnologías Hortícolas de San Vicente, impulsado en articulación con Biofábrica Misiones. 

El programa alcanza a familias productoras Comandante Andresito, San Antonio, San Pedro, Fracrán, San Vicente, Dos de Mayo, Salto Encantado, Aristóbulo del Valle, Campo Grande, Campo Ramón, Guaraní, Leandro N. Alem, Florentino Ameghino, Mojón Grande, Panambí, Alba Posse, 25 de Mayo, Colonia Aurora y El Soberbio.

De cara a 2027, el Ministerio proyecta incorporar a otros  10  productores a las líneas de tomate, con el propósito de ampliar el alcance de la iniciativa. De esta manera, el programa busca consolidar la diversificación como una estrategia para fortalecer la economía familiar, ampliar las oportunidades comerciales y promover el desarrollo productivo de las chacras, manteniendo el tabaco como parte de la actividad habitual de las familias beneficiarias.

Fuente: Ministerio del Agro y la Producción